domingo, 14 de marzo de 2010

JUAN Y EMILIA

Cuando hace unos días vi a Juan con el diábolo, le dije que me dejara grabarle, con la intención descarada de que alguien se animara a aprender a manejarlo, conste que yo voy a intentarlo.
Si no conseguimos aprender como Juan, siempre podremos hacer como Emilia. ¡Venga... aquí están mis estupendos sobrinos!

domingo, 28 de febrero de 2010

VA DEL TIEMPO


Parece que es lo que toca estos días, hablar del tiempo y sus consecuencias, buenas o malas. El embalse de Alqueva no se había llenado nunca, este invierno por fin podemos verlo casi rebosando, hasta el punto de tener que desembalsar.
Esta mañana fui a ver el espectáculo; aquí os dejo la fotilla para haceros una idea.

Y ahora, la segunda parte... ¿alguien averigua algo sobre Alqueva? Dónde está, en qué río, algunos datos sobre ella... En fin, que espero vuestras respuestas, chicas y chicos.

Saludazos y hasta mañana.

domingo, 7 de febrero de 2010

LA NIÑA QUE SILENCIÓ AL MUNDO

Dedicada a mis alumnos y alumnas, por pedirme que actualice mi blog, la verdad es que lo tengo a ralentí.

Voy a poneros un vídeo, creo que os gustará; ya hablaremos sobre el tema en clase, si os interesa.

jueves, 7 de enero de 2010

Botella al mar

En 2009, murió Mario Benedetti . Esto es un pequeño homenaje a un gran poeta. Os pongo un poema muy breve que me hacer pensar en las niñas y los niños, en cómo reciben los mensajes que les enviamos, en cómo son nuestros mensajes. Va por vosotros, niñ@s de mi clase, con quienes me gustaría comunicarme cada vez mejor.











BOTELLA AL MAR
Mario Benedetti
El mar es un azar
Vicente Huidobro

Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.


Que los mensajes que enviemos y recibamos en el nuevo año nos sirvan para ser mejores y construir juntos un mundo mejor.

viernes, 18 de diciembre de 2009

LA PIZARRA DIGITAL

Esta semana ha sido movidita en clase, vinieron a instalar las pizarras digitales. Ayer la estrenamos y, a pesar de que no va del todo bien, fue emocionante. Hoy hemos organizado el espacio para colocar la vieja pizarra en otra pared moviendo estanterías y armarios. Tampoco queríamos prescindir de esa pizarra humilde y útil todavía, va a perder protagonismo, pero desde un segundo plano nos seguirá prestando un buen servicio como caballete para pintar, como panel para colocar trabajos y, por qué no, para su función específica cuando se requiera por la inmediatez de su uso.

Hemos charlado sobre el cambio que estábamos viviendo, muy conscientes l@s chic@s de que era importante. Les dije que mi generación ha vivido cambios increíbles en la tecnología, costumbres, vida cotidiana... pero que la escuela es de lo que menos ha cambiado, y tuve que contarles algunas vivencias de niña, afortunada por poder estudiar, de los pocos niños y niñas que estudiábamos ... no quería enrollarme demasiado - me vi abuela Cebolleta -, pero no me dejaron... y tuve que seguir contando batallitas de niña en la España pobre de los 50-60.

Y entre charlas, faena y bullicio pasó la mañana. Al final de la asamblea redactaron la noticia y publicaron. Es bonito ese momento cada viernes en que los responsables semanales del blog escriben sobre la vida de la escuela y dicen... ¡publicamos! clikc, PUBLICAR ENTRADA. Creo que es una sensación clara de trascender los muros de la clase, así lo percibo yo al menos. Cuando por la tarde abro el blog y veo como suben los que van actualizando siento una satisfacción muy especial... a pesar de las faltas de ortografía que a veces me encogen la tripa... y es que su objetivo al escribir es ser leídos, C O M U N I C A R S E.

Espero que sepamos darle un buen uso a nuestra pizarra que más que una pizarra es una ventana al mundo, creo que ya no tenemos excusa para aislarnos, que la escuela no puede seguir ignorando la vida que bulle más allá de sus paredes.

jueves, 12 de noviembre de 2009

TIEMPO PARA SENTIR

      En Plástica hemos estado haciendo mandalas. Me gusta poner música mientras trabajan,  hoy me pidieron   cuentos y canciones de  Mª Elena Wals  que les ponía cuando estaban en el Primer Ciclo, ha sido una gozada verlos  escuchando y  oírles tararear o corear algunos trozos.

     Me gustaría que el recuerdo que guarden de su escuela esté lleno de momentos en los que emocionalmente estuvieron vivos. Creo que junto a unas relaciones humanas de calidad,  la música, la poesía, el arte en general son un medio para conseguirlo y quiero encontrar huecos en este mundo acelerado, al que la escuela no escapa, para poder sentirlos... ahí quedará la semilla.

domingo, 18 de octubre de 2009

MOMENTOS DE ESCUELA

El tiempo de la escuela ha de ser un tiempo gozoso porque el hecho de aprender es un hecho gozoso. No siempre lo conseguimos, pero cuando ocurre es pura magia.

Son momentos en que la vida de verdad se hace presente. En lo que llevamos de curso recuerdo algunos muy especiales, la visita de Pedro, padre de Laura, que los mantuvo entusiasmados y atentos durante hora y media, (espero que más padres, madres, abuelos... se animen a venir y que disfruten de ese  contacto que hace que una hora se vaya en un minuto);  la tertulia literaria dialógica donde compartimos significados, vivencias, sentimientos; los ratos de conversación mostrando lo que piensan o lo que les interesa; los momentos tranquilos de trabajo compartido sabiendo que el que está al lado puede echarte una mano lo mismo que tú a él o ella;  la asamblea de aula que va tomando forma para organizarnos, para sentirse protagonistas y autónomos.  Es impagable ver la ilusión  en sus ojos,  la complicidad que denota su inteligencia y capacidad de empatía y todo lo que te dan sin darse cuenta.

Quiero resaltar estos momentos para no olvidarme de  que aprender tiene que ser necesariamente ilusionante y  para ir a trabajar cada día sabiendo que la magia es posible  porque así  es  cuando los seres humanos entramos en contacto. Y esa es la auténtica maravilla, encontrarnos, reconocernos en los demás, en sus dificultades y en sus miedos, en sus inquietudes, en sus alegrías, viendo en los niños y niñas el niño que llevamos dentro para poder acercarnos a su forma de ver el mundo.